Cuenca, una ciudad tallada entre hoces, está repleta de historia y leyendas. Pocos lugares concentran tanto misterio como la Ronda de Julián Romero, un encantador paseo que ofrece vistas panorámicas de la Hoz del Huécar. Pero más allá de su belleza, este recorrido es el escenario de una de las narraciones más trágicas y famosas de la ciudad la cual puedes encontrar en esta misma web: la Leyenda del Cristo del Pasadizo.

Lo fascinante es que el personaje central de esta leyenda romántica comparte nombre y un destino militar similar con el ilustre personaje histórico a quien se dedica la calle: Julián Romero, el Maestre de Campo. ¿Es esta coincidencia el resultado de una inspiración popular que fusionó la fama del soldado real con el drama del amor prohibido?
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La Leyenda: El Enamorado que Buscó Fortuna en la Guerra
Si quieres conocer al personaje de una forma interactiva e interesante ve esta página dedicada a su leyenda antes de leer este artículo.
La Leyenda del Cristo del Pasadizo nos cuenta la historia de un joven, también llamado Julián, un apuesto mozo de familia humilde que se ganaba la vida honradamente como jornalero. Su grave error fue enamorarse perdidamente de Angustias (o Inés, según otras versiones), una bella joven de posición social superior, cuyos padres desaprobaban la unión con un pobre menestral.

Buscando una solución a su dilema social y pensando en un futuro hogar, Julián toma una decisión drástica: se alista en el ejército con destino a las guerras de Italia, una excelente oportunidad para hacer fortuna. La noche antes de su partida, él y Angustias se arrodillan ante el Cristo del Pasadizo y se juran fidelidad.
Pasan dos años, y Angustias (o Inés) cede a los requerimientos de otro pretendiente, Lesmes, mientras Julián está lejos. Cuando Julián regresa a Cuenca, lo hace cargado de laureles y con un porvenir esperanzador. Pero al encontrar a Lesmes en su lugar, se desata la tragedia. En un duelo fatal, Lesmes apuñala a Julián en un escalón de la calle, causando la muerte de ambos hombres, y ante la mirada del Cristo, testigo mudo del perjurio. La culpable, Angustias/Inés, termina recluida en el convento de las Petras.
El Maestre de Campo: Un Héroe Real Forjado en Italia y Flandes
El nombre de la calle, otorgado oficialmente en 1955 tras revocar una decisión anterior, rinde homenaje a Julián Romero de Ibarrola, apodado “El de las Hazañas”. Nacido en la provincia de Cuenca en 1518, honor que se disputan las localidades de Huélamo y Torrejoncillo del Rey, Romero es el epítome del ascenso social por mérito militar.
Al igual que su tocayo legendario, Julián Romero provenía de orígenes humildes (hijo de un maestro de obras hidalgo y una campesina) y comenzó su trayectoria militar a los 16 años como mozo de atambor o mochilero. Tras alistarse en el ejército real, participó en la Jornada de Túnez y, de manera crucial para su carrera, en las guerras de Italia, donde comenzó a forjar su fama.
A diferencia del trágico personaje de la leyenda, el Julián histórico no murió por un desengaño, sino que ascendió por méritos propios hasta el rango más alto de la época: Maestre de Campo General. Se hizo internacionalmente famoso por su veteranía en Flandes, Malta e Italia. Las crónicas destacan que, aunque regresó de las batallas con múltiples mutilaciones (llegó a perder un ojo, una pierna, un brazo y a quedar sordo tras ser herido en diversos asedios como los de San Quintín y Haarlem) su legado como soldado es inmortal.
¿Una Misma Búsqueda de Honor?
La conexión entre el personaje de ficción de la leyenda del Cristo del Pasadizo y el héroe de carne y hueso es asombrosa, especialmente al converger en el mismo espacio geográfico:
1. El nombre y el origen: Ambos personajes se llaman Julián y son descritos como jóvenes de familia humilde o modesta que buscan mejorar su fortuna.
2. El camino a Italia: El Julián de la leyenda parte a las guerras de Italia para hacer fortuna y casarse con su amada Angustias (o Inés). El Julián histórico sirvió extensamente en Italia y Flandes, siendo esta la vía más directa para el ascenso social de los jóvenes conquenses del siglo XVI.
3. El éxito y el regreso: Mientras que el Julián legendario regresa cargado de laureles para encontrarse con la traición, el Maestre de Campo alcanzó el éxito real, siendo reconocido por Felipe II con el prestigioso hábito de la Orden de Santiago en 1558.
4. El pasadizo: La calle dedicada a Julián Romero es famosa por sus pasadizos cubiertos. En un rincón de este trayecto se encuentra el Cristo del Pasadizo, que según la tradición fue testigo del duelo mortal entre el Julián de la leyenda y su rival, Lesmes.
Aunque no hay fuentes que prueben que el Maestre de Campo fuera la inspiración directa para el joven jornalero de la leyenda, la convergencia de datos sugiere que su fama caló profundamente en el imaginario popular. Su figura fue tan valorada que incluso Lope de Vega le dedicó una comedia titulada Julián Romero y El Greco lo inmortalizó en un famoso retrato junto a su santo patrón.
Es muy probable que la leyenda tomara prestado el nombre y el contexto militar de este ilustre paisano para dar cuerpo a la historia del amor frustrado. El personaje de Julián en la leyenda es un espejo melancólico del héroe real: ambos buscaron el honor en el campo de batalla, pero mientras uno encontró la gloria (y la mutilación) en la historia, el otro solo encontró la muerte trágica en una calle de Cuenca, bajo la atenta mirada del Cristo del Pasadizo.
Esta es la belleza de las leyendas urbanas: toman un elemento real, un héroe famoso que sale de la pobreza para hacer fortuna en la guerra, y lo tejen en un relato eterno de amor y tragedia, asegurando que el nombre de Julián (ya sea el héroe histórico o el amante desventurado) permanezca inseparablemente ligado a las calles de Cuenca.
Para entender la relación entre ambos, podemos ver al Julián de la leyenda como un aspirante, una vela encendida, mientras que el Maestre de Campo Julián Romero fue el faro consolidado. Ambos iniciaron el mismo camino desde la humildad hacia la fortuna militar, pero solo uno logró cruzar el umbral hacia la historia, dejando su nombre grabado en la calle donde el otro protagonizó su eterno y dramático final.
Bibliografía
Artículos Académicos y de Investigación
• De las Heras, Jesús. «Julián Romero, un soldado del siglo XVI». La Aventura de la Historia, 2020.
Prensa y Medios Digitales
• Ferreiro Torrado, Miguel Ángel. «Vida y muerte de Julián Romero, el legendario Maestre de los Tercios«. El Reto Histórico, 2025.
• Rodríguez Saiz, Antonio. «Julián Romero el de las Hazañas y Cuenca«. Blog personal de Antonio Rodríguez Saiz, 2018.
• La Voz de Torrubia del Campo. «Julián Romero: El Héroe de las Hazañas y Leyenda del Siglo XVI de Torrejoncillo del Rey«. Periódico digital La Voz de Torrubia, 2024.
Entradas de Enciclopedia
• Wikipedia. «Julián Romero». Wikipedia, la enciclopedia libre, 2025.






