
Desde aquel día, la fuente del Recreo Peral quedó marcada por esta historia, como un símbolo de amor, traición y la astucia necesaria para evitar un escándalo. Hoy, quienes pasean por este lugar pueden imaginar a los amantes, el enojo del marido y el ingenio de las amigas que transformaron un final trágico en una leyenda de ingenio y apariencia.


