
En el primer tercio del siglo XI, Cuenca era una ciudad dividida por las luchas entre cristianos y musulmanes, pero también un lugar donde, en medio de la guerra, florecían amores imposibles. Esta es la historia de Zaida, una joven musulmana hija de un noble, y su amor prohibido con un cristiano.
En un tiempo de fronteras marcadas por la fe y el poder, Zaida desafió las leyes y las tradiciones, guiada por un amor que rompía todas las barreras. Sin embargo, su valentía y su deseo de libertad los llevaron a ambos a un trágico final.

Hoy, al pie del Cerro de la Doncella, se encuentran los ojos que, según la leyenda, nacieron de las lágrimas de Zaida. Estos cuentan la historia de un amor que nunca fue olvidado y de una joven que prefirió la eternidad de su sacrificio al peso de una vida sin esperanza.





